"HOMENAJE DEL DIPUTADO
ALBERTO ROBLES EN LA CAMARA DE DIPUTADOS AL Q:. H:. DON JOSÉ
LATTUS LEIVA"
En sesión de la
Cámara de Diputados de nuestro país, el Honorable
Diputado por el sexto distrito, don Alberto Robles Pantoja, rindió
un emotivo homenaje a la memoria de nuestro Q:.H:., y distinguido
educador, don José Lattus Leiva.
El siguiente fue el texto
del discurso de homenaje pronunciado por el parlamentario en la
Cámara Baja:
"Señor Presidente, el pasado martes 7 de agosto se
extinguió la vida de una de las personas más gravitantes
en la historia reciente de Copiapó, un profesor de renombre
y de trayectoria inigualables. Me refiero a don José Lattus
Leiva.
Profesor por décadas en la escuela normal Rómulo
J. Peña Maturana y, además, su último director.
Don José Lattus Leiva desempeñó ese cargo
hasta el momento en que dicha escuela fue cerrada por una de las
más malas decisiones del gobierno militar.
Durante su dilatada carrera como docente, Lattus Leiva demostró
en cada una de sus actuaciones un alto espíritu de servicio
público y, a la vez, un ferviente amor por la enseñanza
y la formación educacional de los jóvenes de la
Región de Atacama.
El profesor Lattus era de aquellas personas que trabajaban a conciencia,
en silencio; pero siempre ocupado en el enfoque de las personas.
Su personalidad, inteligencia, humor, agudeza y reciedumbre de
carácter, así como su gran empatía y profundo
amor por la vida, lo hicieron acreedor del cariño de toda
una comunidad que hoy lamenta profundamente su partida.
Todos quienes optan por dedicar su vida a la enseñanza
académica gozan de una inquietud distinta en su espíritu.
La forma en que han iluminado nuestro camino los profesores, y
en particular don José Lattus Leiva, ha quedado por siempre
plasmada en el corazón de miles de jóvenes que ayudó a formar y en sus respectivas obras.
La sociedad espera que los maestros entreguen sus conocimientos,
talento e inteligencia en toda su magnitud. Ese anhelo lo comprendió
siempre nuestro querido profesor Lattus. Sin embargo, sus actuaciones
no se limitaron sólo a cumplir con este principio, sino
que, junto con proyectar cada día de su vida el mayor esfuerzo
posible en la actividad educativa, priorizó su energía,
fraternidad y generosidad a la sociedad toda de Atacama antes
de pensar en él mismo.
Un ejemplo de vida como la que homenajeamos hoy es, en estos días
difíciles de encontrar en la educación y en otras
actividades de nuestro quehacer nacional, absolutamente perentorio
de resaltar. Formar la vocación de las futuras generaciones
de profesores al alero de las enseñanzas de un maestro
como José Lattus Leiva, debe convertirse en nuestro norte
y objetivo. Aprender de nuestros próceres siempre será
garantía de éxito y bienaventuranza en el desarrollo
de los pueblos. En ese sentido, la obra de don José Lattus
Leiva permanecerá a perpetuidad y guiará el accionar
de todos quienes quieran seguir su ejemplo.
Chile, como República, fue construido bajo los gobiernos
radicales, que me honro representar en la Cámara, sobre
la base de un gran proyecto educativo. El país fue capaz
de dar vida a un proyecto nacional de educación. Quienes
participaron de esta empresa tuvieron la misma entrega, disposición
y arrojo que el profesor Lattus, quien, durante sus años
de ejercicio, siempre reconoció admiración por la
tradición educativa que nuestro país ostenta desde
los anales de su constitución, de la cual don José
terminó por constituir un eslabón más en
los últimos 50 años en la Región de Atacama.
Señor Presidente, hago extensivo este homenaje a todos
los educadores que don José Lattus Leiva formó merecidamente
en vida y que dan cuenta, en definitiva, del profundo legado que
plasmó en la comunidad que siempre amó.
Señor Presidente, quiero mencionar entre los reconocimientos
que este distinguido maestro recibió a la declaración
de Hijo Ilustre de Copiapó, la creación de una sala
en la seremía de Educación que lleva su nombre,
premios y testimonios entregados por diversas promociones de la
escuela normal de Copiapó.
Don José Lattus Leiva trascenderá el tiempo y el
olvido. Su obra traspasó los límites de Copiapó
y se incorporó a la Región de Atacama toda, lo que
lo convierte en uno de los profesores más brillantes que
la historia de nuestra Atacama exhibe en sus años de existencia.
He dicho".