La masonería y su apoyo a la educación en Copiapó


El 11 de enero de 2006, la Respetable Logia "Orden y Libertad" Nº 3, del valle de Copiapó, cumplirá 144 años de fructífera existencia, siendo una de las más antiguas del país, y madre de la Gran Logia de Chile, donde además su accionar ha estado íntimamente ligado con su apoyo a la educación en Copiapó.

De acuerdo a la recopilación histórica del Dr. Armando Ossa Ossa, "aparece en el norte del país, en nuestra ciudad, un nuevo Taller que con el nombre distintivo de "Orden y Libertad", abre sus puertas el 11 de enero de 1862… Sin embargo, el reconocimiento de la Gran Logia de Chile fue hecho solamente el 20 de agosto de 1867, pese a que este Taller había ayudado a la fundación de ella".

Los masones fundadores de la Respetable Logia "Orden y Libertad" fueron: Francisco Javier Mariátegui, peruano, casado, católico; Guillermo Eduardo Gotschalk, dinamarqués, médico, protestante; Carlos Ignacio Soublette, natural de Nueva Granada, minero, católico; Rafael de J. Valdés, natural de La Habana, comerciante, católico; Jorge Saavedra, peruano, militar, católico; Pedro J. Saavedra, natural del Perú, médico, católico; Luis Lubbren, natural de Hanover, Superintendente del Ferrocarril y Martín Levisson, natural de Dinamarca, comerciante, protestante.

Desde aquel entonces hasta hoy, este taller masónico ha cumplido innumerables tareas de bien público para Copiapó y la Región de Atacama, como por ejemplo, la creación de la Sociedad de Colonias Escolares que data de antes de 1920, que permitió a miles de estudiantes de bajos recursos poder gozar de unas vacaciones gratuitas en la época de verano, no sólo en la playa como era en principio, sino que también, y a iniciativa del Dr. Armando Ossa, la creación de una Colonia de Cordillera que permitiría a los niños que por prescripción médica necesitaran de una permanencia temporal en clima de altura estudiaran en un establecimiento bajo un clima adecuado, y una vez restablecido y sin haber perdido la continuidad de sus estudios, se reintegrarían a su escuela habitual.

La idea tuvo muy buena acogida y se buscó un sitio adecuado en el Tranque Lautaro, donde se obtuvo la creación de la Escuela después de una visita especial que hizo el director de Educación Primaria. Funcionó un año, pero debido a su alejamiento, los malos caminos de la época y la escasa población, no pudo continuar.

La creación de la escuela Bruno Zavala, de primera categoría, nacida en 1868 por iniciativa de la Sociedad de Instrucción Primaria, en la que mayormente figuraban numerosos masones, fue otra de las grandes proyecciones de la francmasonería de la época en el plano educacional. Nombres ilustres de nuestra historia copiapina aparecen en el acta de constitución ante el Notario Agapito Vallejos como sostenedores del colegio, entre ellos: José María Cabezón, Joaquín Santa Cruz, Justiniano Sotomayor, Pedro León Gallo, Elías de la Cruz, Olegario Olivares, José Antonio Carvajal, Alejandro Villegas Julio, Valentín Letelier, Tránsito Rodríguez, José Antonio Vadillo, Juan Serapio Lois, Alejandro leòn Ossa, Andrés Domingo Picón, Luis Vicente Larrahona, Ricardo Passi García, Lesmes Román Sierralta, Enrique Salazar, Marcos Machuca, Felipe Santiago Farfán, Lupercio Rodríguez, José Ramón Segundo Rojas, José Marmaduque Grove, Manuel Igualt, Manuel Concha Ramos, Francisco Sayago, Telésforo Espiga y Carlos María Sayago, en su gran mayoría masones.

"El año 1877 se creó en nuestra ciudad el Liceo de Niñas que abrió sus puertas el 10 de marzo, como una institución particular, dirigida por una Sociedad en cuyo directorio no faltan los Hermanos y constituye un eslabón más para obtener la educación de la mujer descuidada interesadamente por el obscurantismo religioso. La iniciativa de crear este Liceo le pertenece al Intendente de Atacama de la época, Guillermo Matta", dice el Dr. Armando Ossa Ossa, en su recuento sobre la vida de la Respetable Logia "Orden y Libertad" Nª 3, del valle de Copiapó.

También la Escuela de la Sociedad de Artesanos, se constituyó en la época de 1870 como uno de los baluartes de la educación científica y se pudo apreciar la influencia que tuvo la masonería y sus integrantes en especial de Aníbal Calderón y Miguel Berisso.

De ayer a hoy, innumerables masones han constituido piedras fundamentales en diversas escuelas, colegios, institutos y Universidades, donde sus destacados servicios han combatido la dominación del dogma y del prejuicio, con una intensa labor de difusión de sus principios y de progreso moral y cultural de la sociedad.

Fuente: Diario Chañarcillo del 12 de enero del 2006.